Jesús R. Aboal, biólogo e profesor do Departamento de Bioloxía Celular e Ecoloxía da USC, reflexiona sobre a contaminación dos ríos

8 05 2008
La contaminación que reciben los ríos en Galicia es principalmente de tipo orgánica, que proviene principalmente de la inadecuada o nula depuración de aguas y del uso indiscriminado de purines como abonos vegetales. Este tipo de contaminación conlleva una disminución de la concentración de oxígeno para las especies que viven en el agua así como un exceso de elementos como nitrógeno o fósforo que posibilitan crecimientos excesivos de determinados tipos de especies (eutrofización). Tanto de una forma como la otra lo que finalmente obtenemos es la pérdida de diversas especies de la comunidad, bien porque se alteren las condiciones ambientales (p.e. menor concentración de oxígeno disuelto), bien por competencia de las especies favorecidas por la eutrofización.
 
A esta contaminación orgánica se suma la de microcontaminantes inorgánicos y orgánicos. Los primeros proceden principalmente de las empresas y las ciudades, mientras que los segundos proceden principalmente de empresas y de productos fitosanitarios (plaguicidas y herbicidas), que se suelen emplear de forma no adecuada e indiscriminada. Ambos tipos de sustancias presentan elevadas toxicidades, tanto a corto como a largo plazo, incluyendo efectos mutagénicos y carcinogénicos. Los efectos se producen tanto para las especies que viven en el río, como para cualquier consumidor de agua o productos obtenidos con la misma.
 
En el caso del río Sar, además de una fuerte contaminación orgánica, nos enfrentamos a una contaminación producida por áreas urbanas que provoca aumento de diversos metales pesados en las aguas. Es reseñable la existencia de una elevadísima contaminación de cobre en el afluente Santa Lucía, debida a los lixiviados de la antigua mina. Mientras que otros afluentes como el Rois mantienen un nivel de contaminación mucho menor.
Jesús R. Aboal

Acciones

Información

Deja un comentario